Ägradecer siempre todo lo que me sucede en la vida. Cuando escuché por primera vez la palabra MAMÁ, el balbuceo en los labios de mis hijos, un sueño hecho realidad, un regalo de Dios. Y hoy nuevamente en mi camino aparece una nueva palabra ABUELA, un regalo de Guillermo y Ana, con la llegada de su primer hijo. Me emociono, lloro, comparto, sueño,
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